BPM

Las Buenas Prácticas de Manufactura son una serie de prácticas y procedimientos básicos de uso obligatorio en donde se reciban, fraccionen, procesen o envasen productos con el fin de obtener un producto inocuo. Con la implementación de las BPM se generan barreras para impedir riesgos. Los riesgos existentes son esencialmente de dos tipos: contaminación (en particular de contaminantes inesperados) y mezclas (confusión). La contaminación de los productos se puede evitar con un manejo integral de plagas, la puesta en marcha de un programa POES de limpieza y desinfección de equipos y superficies. El cuidado en la higiene y salud personal, usar uñas cortas, limpias y sin esmalte, llevar el cabello recogido y con cofia, la prohibición del uso de elementos personales, un correcto lavado de manos luego de ir al baño y despues de cada interrupción, y antes de elaborar productos, Igualmente, el uso de ropa adecuada exclusiva para la elaboración de productos. El control de contaminaciones cruzadas al momento de la manipulación de alimentos y del almacenado de los mismos. El registro y la verificación de todos los aspectos son de vital importancia para identificar posibles riesgos y adoptar medidas correctivas.

Exigencia de las normas

Los equipos deben estar calificados y los procesos validados.

  1. Contar con los recursos necesarios para la correcta elaboración de los medicamentos.
  2. Redactar los procedimientos (SOP) en un lenguaje claro e inequívoco, y que sean específicamente aplicables a los medios de producción disponibles.
  3. Mantener registros (de forma manual o electrónica) durante la fabricación, para demostrar que todas las operaciones exigidas por los procedimientos definidos han sido en realidad efectuados, y que la cantidad y calidad del producto son las previstas. Cualquier desviación significativa debe registrarse e investigarse exhaustivamente.
  4. Tener registros referentes a la fabricación y distribución, de forma completa y accesible que permitan conocer la historia completa de un lote.
  5. Almacenar y distribuir los productos adecuamente para reducir al mínimo cualquier riesgo de disminución de  calidad.
  6. Establecer un sistema que permita retirar cualquier producto, ya sea en la etapa de distribución o de venta.
  7. Estudiar toda reclamación contra un producto ya comercializado; de ser necesario investigar las causas de los defectos de calidad y adoptar medidas apropiadas con respecto a los productos defectuosos para prevenir que estos se repitan.

                                                                       



  NUESTROS MERCADOS

Productos de limpieza doméstica Fabricación de todo tipo de productos líquidos para la limpieza doméstica, haciendo de acondicionamiento primario y secundario.

Cosméticos líquidos y semi-sólidos Fabricación de cosméticos para terceros, desarrollo de nuevas fórmulas y acondicionamiento secundario para cualquier producto.

Limpieza industrial e institucional Ofrecemos soluciones de limpieza y desinfección para zonas de alto tránsito, que mantengan los resultados a largo plazo y aseguren la salud del personal.